Era impresionante,la piscina iluminada,las barras colocadas por el jardín con neones azules y enormes esculturas de hielo,gente guapa,que se sabía guapa,un dj con su mesa de mezclas al borde del agua,el mar a escasos metros...pensé en lo cateta que me sentía pues ese tipo de fiestas solo las había visto en las películas.
Intenté moverme con soltura entre aquella masa de jovenzuelos meciéndose al ritmo que marcaba el pincha(ja,ja,ja...como les jode a estos nuevos gurús..esos DJs..que les llames pincha..)Risas,luces,copas y mil historias que se adivinaban en el aire y a las que solo les faltaba algo de alcohol o de tiempo para fraguarse...ý allí en las rocas,como una sirena anclada a la piedra estaba ella,ajena al barullo y los gritos,parecía enamorada de las olas que se acercaban hasta su trono sin atreverse a tocarla,en una especie de danza de conquista en la que el mar intentaba llevarla hasta el y ella,impávida se dejaba cortejar sin perder interés pero manteniendo las distancias...
No sé cuanto tiempo pasé mirándola,pero supongo que más del necesario.No podía apartar mi mirada pues me parecía a pesar de sus jeans y su camiseta mucho más elegante que cualquiera de las diosas que se contoneaban a mi alrededor,con sus vestidos sofisticados, sus zapatos de taconazo y sus maquillajes cuidados,era algo innato y por un segundo la envidié.
-Outra copa? me preguntó el camarero acaparando mi atención
Le sonreí mientras repetía aquel combinado de ron,no aparté mi mirada lo suficiente de la chica de las rocas hasta que mi expendedor de alcohol se presentó.
-Son ROBERTO,ela é miña namorada,dijo señalando a aquella belleza.
Le dije que me parecía muy hermosa y el asintió;
-E moito linda,mais nao ó cre
-No se cree guapa?
-Nao,dijo mientras se encogía de hombros y huía hacia el fondo de la barra,donde tres sedientos muchachos reclamaban una nueva dosis de alcohol.
Durante un buen rato pensé acerca de la microconversación que acababa de tener...Como somos las mujeres,me repetía interiormente...Nos cuestionamos siempre..si somos lo suficientemente guapas..listas..nos comparamos instintivamente con cada fémina que pasa..cuanta inseguridad,ay! la llevaremos instalada en el adn??aquella preciosidad no se consideraba guapa..que nos quedaba al resto?
La música me llevó a la pista,a las risas y la gente y me olvidé por completo de Roberto,de su chica y de todo lo que no fuese bailar,hasta un par de horas después.
El volumen de gente había bajado considerablemente a medida que se acercaba el amanecer y me crucé nuevamente con mi camarero que ya se retiraba y lo observé acercarse a las rocas y coger con cuidado a su chica.La guiaba hacia la salida con mimo,le susuraba desde la espalda,la agarraba por la cintura y la miraba con absoluta pasión.
Solo entonces me dí cuenta de mi error,de lo superficial de mis pensamientos,de lop oco acertada que había estado...ella no se creía guapa...Solo creemos lo que vemos, y ella no podía..
Cascais,agosto 2007